Servir desde el amor

El verdadero sentido de Corintios 15:58

Melanie Betsabe Córdova

7/29/20262 min read

“Así que, hermanos míos amados, manténganse firmes e inconmovibles, creciendo en la obra del Señor, sabiendo que su trabajo en el Señor no es en vano.”
1 Corintios 15:58

Muchas personas leen este versículo y piensan que significa que, si sirven a Dios, recibirán algo a cambio. O que todo el esfuerzo que hacen tendrá una recompensa visible. Pero esa forma de entender el pasaje puede quedarse corta si no vemos el contexto completo.

A veces tomamos un versículo y lo aplicamos directamente a nuestra situación, sin leer lo que viene antes o después. Por eso vale la pena hacer una pausa y mirar el mensaje completo de la carta.

En 1 Corintios, Pablo escribe a una iglesia que estaba dividida. Algunos decían: “Yo sigo a Pablo”, y otros: “Yo sigo a Apolos”. Habían puesto su atención en personas y se estaban olvidando de lo más importante, de la fuente: Cristo.

A lo largo de la carta, Pablo les enseña muchas cosas, pero hay una idea que resalta por encima de todas: sin amor no somos nada (1 Corintios 13:2). Y no está hablando del amor humano, sino del amor que viene de Cristo y transforma nuestra vida.

También explica que todos fuimos unidos por un mismo Espíritu para formar un solo cuerpo. Cada persona tiene una función diferente, y todas son importantes. Por eso el servicio tiene un lugar fundamental en la vida de la iglesia.

Servir es importante porque Dios nos dio dones, talentos y capacidades. Pero servir no es solamente hacer una tarea dentro de una iglesia. Somos iglesia todos los días: en el trabajo, en la universidad, en nuestra casa, cuando salimos a hacer compras o cuando tratamos con otras personas. Debemos expresar a Cristo en cada lugar donde estemos.

Sin embargo, hay algo que no podemos ignorar: la motivación con la que servimos.

Si servimos para que nos reconozcan, para sentirnos importantes, por costumbre, por obligación o simplemente por religiosidad, entonces es momento de revisar nuestro corazón. El problema no es el servicio, sino el motivo que hay detrás.

Pablo dice claramente que, si no hay amor, todo lo demás pierde su valor. Podemos hacer muchas cosas, esforzarnos mucho e incluso ocupar un lugar importante, pero sin el amor de Cristo, nada de eso tiene verdadero sentido.

Entonces, ¿qué significa que “nuestro trabajo en el Señor no es en vano”? Significa que todo lo que hacemos desde un corazón rendido a Cristo tiene valor delante de Dios. No porque estemos buscando una recompensa, sino porque estamos viviendo para Él.

El servicio que agrada a Dios no nace de la obligación, sino del amor. Y ese amor tiene un nombre: Jesucristo.

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